¿...que temperatura tiene tu espalda..? ...y las pizquitas de chocolate sobre tu pecho, se encienden...? .. y si doblo la cantidad de granitos de café, y las flores las llevo con sus raices desnudas, deshecho su vestido de tierra...?
a las gatas pareciera que les entretuviera ordenar mi desorden para ordenar de nuevo. las mas vieja con casi 20 años, los observa desde el monitor de este aparato que uso para escribir, que pasará por su cabeza al ver a estas adolescentes felinas saltar de un lado a otro... como si fuera un gran paraíso de diversiones y juegos...?
mientras la aspiradora se atora con un papel arrugado bajo mi escritorio, me inclino puteando... en el cajón de más abajo, entre cachivaches y cables asoma polvorienta un agenda pequeña, vieja... en su tapa un adhesivo por la campaña de Rovira a la Fech... "Con unidad y Movilización... Venceremos..." dice. Tanto tiempo ha pasado...? la agenda aquella me lleva a ojearla nuevamente y miro las fechas que tenemos por estos días de Junio... hojas sueltas rayadas, pequeños planitos, códigos, nombres tachados... y tinta negra esparcida entre textos y direcciones...
Junio 15
Voy al pan con (tinta negra...) ...mi hermano Juan, hora 17:30 (5 1/2) + o - al regreso... (tinta negra...) ..endo a mi piso y le (tinta negra..) ...mira tienen una pinta de sapos, paso a dejar el pan a una vecina y los dos tipos llegan casi hasta mi puerta y se devuelven. llego a mi casa y el Pepe me dice "te buscan", entro y está (tinta negra...) ...tranquila, tierna, esperandome, conversamos, dice (tinta negra...) mañan vendrá hora 4 1/2 +o - con (tinta negra...) ese día se quedará a la once... (tinta negra...) ...egaron hora (tinta negra...) madrugada (tinta negra...) él (tinta negra...) on otros... (tinta negra...) hr... (tinta negra...) asesina... (tinta negra...) nada sé hasta el día 18.
(El qwerty me despertó tempranamente, son ls 08:17, no entendía, menos tontamente a esa hora, si era sonambulismo o un desdoblamiento. Supongamos ke es sonambulismo....)
Me despierto con la frustrada sensacion de no haberme comido un chocolate con la mina ke lleva la constelacion de estrellas de cacao en su pecho, pero no importa, no será la primera vez ke me duermo con una sensacion parecida, prefiero llamarle sensacion a ocacion. La weá es ke despierto, me levanto de mi cama, sabiendo ke otra parte de mi cuerpo ya estaba levantada hace un rato... ke riko eso no...?.
Anoche me caminé el trayecto de ocho cuadras a eso de las 4 de la mañana,me kedé con las ganas de comer pisquitas de chocolate... sin embargo, ocupando la frase ke les encanta amis amigos brasileños, no weviè en el intento. De algo me enseñó cuando probé por primera vez el juguito del durazno. Juguito de durazno es el nick ke utiliso en ciertas ocaciones en el msn, pero poca gente lo entiende... Llevaba en mi mochila algo asi como10 años de existencia, a la orilla del camino ke recorrìamos en bicicleta, se extendian verde y profusamente los campos de cañamo. Si, esa weá ke dicen ke si te fumas los cogollos te da una sensacion de estar como curado... Ibamos en una bicicleta de modelo reciente de esas CIC de adulto,pero no las típicas mini.Eran esas sin el fierro crusado entre asiento y manubrio, las bicicletas de mujer, año 74 y con patente al día. Yo viajaba en el asiento,mi prima se empinaba cada vez que necesitaba impulsar la "cleta" sobre los pedales negros y de vez en cuando depositaba suave y delicadanente sus nalgas sobre la puntita de asiento ke sobraba. Yo me afirmaba de sus hombros adolescentes y tostaditos ke soltaban un aroma dulcecito, conté cerca de 30 gotitas de sudor en cada hombro desnudo, como gotitas de rocío sobre las plantas ke veía por la mañana. Así iba, dejándome llevar por esa amazona de 17 años.
El camino a la casa de mi abuelo era como de 3 kilometros, y a las tres de la tarde con ese sofocante calor hacía ke la mayoria de la gente se recogiera a sus casas y en las siestas, benditas siestas diría después. A medio camino estaba la tradicional parada del sauce, un enorme arbol ke le kitaba sus cuantos litros de agua a una acequia de regadío ke pasaba por el lado. Era frondoso y fresco, en su interior dejaba un espacio amplio como para hacer suasadito sin ke nadie desde afuera pudiera ver lo ke sucedía dentro.... "Ya, descansemos un rato..." me dice mi prima, sacando unos cuantos duraznos del canasto y sobre la misma se sacaba las condoritas azules, dejandolas al lado de la acequia. Yo de inmediato me sentí grande, no sé por ke razón sentía un grado de complicidad en ese aro en el camino.
"Ya pos, ven, mojate las patitas..."
me dice ella, de inmediato me saqué la zapatilas de lona blanca. El agua me llegaba hasta los muslos y la corriente amenasaba a llevarme con ella, me afirmaba de las champas de raicesrosadas que afloran en esos lugares húmedos. Ella, mi prima reía de buana gana, "...afiiiirmate patas de hilo...", me decía. Cuando logré manejarme en la acequia, ella se arremangó la solerita verde con florcitas ke llevaba y con la mano izquierda la sujetaba como en un nudo sobre su cadera, y se inclinaba para recoger agua y mojarse el cuello y la cara. Yo la miraba a medio metro, distancia suficiente para ver entre la solera aquellla y sus dos pechos desnudos, redondos en su base y con las puntitas paradiitas cafeciitas... era la primera vez que veia unas tetitas de esa forma. Inmediatamente sentí una cosita extraña en mi bajo vientre, el agua rosaba de vez en cuando mi entrepierna, y el pantalon corto comenzó a dejar de manifiesto mi pequeño sexo estimulado. Mi prima me miraba y reía. "...se te paró la tuliiita...", me dijo.. yo sonreí sin saber, pero me agradaba, además era cierto, se ma había parado la tula. Mi prima habia amarrado la solera a sus caderas y se puso a pelar los tres duraznos ke habia dejado cerca, eran grandes y de un color intenso, entre rojo y amarillo. "Que te apuesto a ke no se me corta..." me dijo, mientras los pelaba. Yo tratando de averiguar como lo hacía comencé a notar que de a poquito le empezaba a correr juguito de durazno por sus manos llegandole hasta el codo. Mi boca y mi lengua seca casi se lanzaban sobre ella para chuparle las gotitas dulces y amarillentas ke escurrían por su brazo. Ella de inmediato lo notó. "...Quieres chupar?", me dijo... y dejo salir una risita extraña, extendiéndome en seguida un durazno peladito y partido en cuatro partes para comerlo de a poquito, maaala ella... La fruta estaba dulce, jugosa y fresquita, mientras la saboreaba ella llevaba su codo a su boca y suavementechupaba ese nectar puro conel seguro sabor a supiel, supongo ke ella no notaba como yo la observaba y nuevamente dejaba entrever sus pechos duritos, igualitos a la fruta ke me estaba llevando a mi boca.
Nos comimos los tres duraznos a la sombra de ese sauce enorme, ella antes de iniciar la marcha se tiró una buena cantidad de agua, haciendo ke la solerita ke llevaba se le pegara al cuerpo. Yo la miraba con mis manos pegajosas y la tulita parada. Aún no asociaba una cosa con la otra.Aquella vezle echaba la culpa al agua de la acequia.
Estas hojas en blanco, extendidas, vulnerables, intactas, se entregan a tus manos, a tus deseos, a tus ansias. Se extiende a los valles de tu imaginación y sensibilidad.
Estas hojas en blanco, no es mi propuesta de compartir. No es dote. No es mercancía. Y pesa lo que en logros materiales yo tengo.
Estas hojas en blanco nos darán monos y gráficos. Poemas y fragmentos, resguardados entre hojas. Recados y recetas, direcciones, números telefónicos...
Estas hojas en blanco nos dirán cada día, que hemos logrado permanecer cerca uno del otro, a la misma distancia. Sin variaciones de órbitas espaciales.
...al descubrir un nuevo poema, una frase que nos interprete, ésta hoja en blanco se mostrará dispuesta a recibirla para luego recitarla en tu oído y en mi oído.
Las recitaremos en los jardines nuestros, comiendo ensaladas de lechugas y manzana. Disfrutando la danza de las hojas rojas del ciruelo de flor. La contorsionada figura del palto vecino a mi ventana...
Dibujaremos sobre ellas como si fuera las arenas de la costa central en días de invierno y llovizna...
Dibujaremos garabatos de infantes, paisajes de la otra dimensión, la que nace a la altura de la frente.
Te entrego para eso estas hojas en blanco, con la condición de que no establezcas propiedad sobre ellas.
Cada día que obtengamos algo para darnos, lo guardaremos en éste cofre figurado, simbólico y a cada encuentro algo nuevo tendremos... te darás cuenta sin darte cuenta a la vez.
Cuando te sientas triste estas hojas te escucharán, cuando te sientas alegre estas hojas reirán contigo, cuando sientas amor, en estas hojas blancas verás tu acta de independencia, tu declaración de principios... tu carta fundacional.
Los vientos parece que me elevan por sobre los techos oxidados de la ciudad vieja, de pronto caigo dando tumbos por los empedrados azules y lustrosos. Pero ante tus ojos mi cuerpo se licúa al extremo de repartirse por todos los rincones oscuros, y en mi cuerpo delgado cargo luces y colores... cargo flores.Al hechizo de tu mirada me inyectas las cargas fosforescentes que entregan días y jardines, grabaciones de risueñas voces infantiles, preguntas, descubrimientos; y por tus ojos puedo ver tus construcciones, por tus dedos siento cabelleras de viruta, vestidos de araucarias.
Crucificado, desnudo, entregando mi espalda al Pacífico frío de las costas de Peyuhue. Con un ralenti mental, perceptivo y motor... ante tus encantos tiernos, a tu voz suave y dulce, veinte y siete mil veces declarada como de miel de ulmo, mi corazón se alarga, se contrae para exiliar la sangre y luego se llena con una caliente lava de letras, de ideas, de acciones, como rocas derretidas; con un escuadrón de avispas Kamikase; con una muchedumbre de enamorados y enamoradas que corren, que se buscan, que se reencuentran, se avalanzan en avalancha... pero nadie, ni nada logra salir. Las avispas rompen sus alas, los amantes quedan ciegos y mudos; las ideas se confunden, las letras pierden identidad, las acciones se atrofian pero la lava hierve, gorgorea y se transforma en vapor. Y ese vapor me hincha, recorre mis venas, las inflama... llega a mi cuello y sube a mi cabeza para emborracharla...
Crucificado en lo alto de la cumbre más alta de la cordillera de la costa, entre hielos que se derriten con los soles de septiembre, con los aromas de mandarinas del agosto frío; y luego me desdoblo, quito los clavos, los cordones de tripas secas atadas a mis pensamientos... mi carne está intacta, sin un rasguño. Estoy sonriente, sudado y sucio, en mis oídos los fonos plateados de la información instantánea, “on line”, y me observo, y me pregunto... pero, y en verdad ese soy yo...?. no me respondo no me importa ante el aroma de las mandarinas que me llaman, corriendo con los pies rojos e hipotérmicos sobre el hielo, y a cada paso de mi peso, las grietas que crujen y se lamentan, bajo el hielo, tras el cristal frío del invierno, tras la vitrina, cadáveres de hombres, de mujeres desconocidos, enemigos, quizás mis victimas, quizás mis hijos... luego un vacío azuloso que se mueve, se transforma, se hace pared, se hace sábana, se hace cárcel, se hace capullo y me guarda, y me arrulla y me canta y me reza como a un niño ojeado, y me reza una mujer de voz aguda y monótona, y me surgen espasmos y mi frente brilla y mis manos se agrietan y mis cabellos se deshacen...
y me pregunto, ¿en qué estado estoy...?, ¿en cuál estado existo hoy...?
Ese lugar pobre donde vivías, que me hacía recordar los paisajes de la población el Olivo en San Bernardo, con tierrales develando la ventolera de piojos y basura. La estética desértica en los techos y las paredes, en los ojos ancianos de las ventanas, en el sonido del cinc oxidado péndulo del tiempo olvidado y los buses carcachas pintados como modernos, zigzagueando por entre las callecitas estrechas, llevando a la rastra a los obreroscon sus mochilas y ollas ahuecadas y avinagradas como sus paladares, las empleadas lavanderas con sus nudillos brillosos, de tetas largas y secas, como la teta seca y menos larga que se desprendía del vestido hilachento en las letras de Nicomedes, escapando de las bocas, de la prole, llenas de chiquillos a la rastra como la micro cacharrienta pintada de moderna. Sucios, pelados, llenos de cicatrices y costras putrefactas, pero tú, bella dama, brillante, impecable con los colores como y donde deben de ser. Al medio de todo ello, vecina de todo eso, admirable valentía. Tus tonalidades rosadas intactas, tus pequitas incólumes, tu mirada taciturna ocultándose bajo tus grandes lentes para el sol, mirada que nadie divisa, que nadie imagina, porque jamás te han visto la mirada bajo el sol, fuera de los ladrillos que delimitan tu propiedad privada, porque nadie espera que le mires, ni un poquito que fuere.
Y tu vivías ahí? Me preguntaba en pleno sueño, y en pleno sueño me respondía que era solo un sueño y que si así seguía debería llamarte cuando amaneciera.
Y tu vivías ahí, en la Población Chiloé?, en algún momento, durante el sueño, me trasladaba hasta el mapcity para ubicarme, para saber en que cuadrante estaba tu extraña casa, la inimaginable, la recientemente descubierta por mí y en sueño casa de tus viejos, mientras asumías tu separación, en una población que ni siquiera sé si existe en este rincón de país. Y en mi sueño te visitaba y mientras te ausentabas preparando tus cosas personales, atendiendo visitas agendadas previamente, tu nana, la que te cuidó desde la infancia, gorda, chica, de tobillos inflamados y boca desdentada me mostraba su sexo lampiño bajo su vestido café con florcitas celestes y flexible como pantruca se doblaba y miraba su vulva jugosa, extendía como víbora una larga y brillante lengua de su boca para que se la besara, mientras reía con su mirada perdida. Y yo te buscaba, tras la ventana descubría escondrijos entre las altas matas de paico que cubrían el patio buscándote, escondiéndome. Y luego aparecían tus padres rubios y colorados, luego tus hijos y luego tu Marco, y yo saltaba como un simio colgándome de las vigas de la parra de uva frutilla, que llevaba a la puerta de calle, una puerta de reja verde entre murallas de ladrillo descascarado. Colgaba de mis brazos poderosos haciendo volteretas olímpicas, orgulloso de mi fuerza para sostenerme en esa ridícula demostración de interés sentimental por ti. Haciéndote gracias para darte a entender que no me ponía celoso, que me era totalmente indiferente todo lo que en la casa de tus padres sucedía, que yo ya había vivido las suficientes experiencias como para no sorprenderme. Que era de esperar que apareciera tu amor, a modo de placer culpable, en su automóvil de millones, que luego lo transformaba en un clásico, pero haciéndote viajar en el asiento trasero con el menor de tus hijos, sometiéndote a su autoridad, ese poder que te excita, como esa palmadita en las nalgas cuando agendadamente surge el sexo.
Porqué no te marchabas de una vez por todas, pudiendo hacerlo de esa cuadrada población llena de fronteras…?, repleta de gente que se mataba por el éxito de ir a ninguna parte…?, que estrellaba sus vidas en los chasis del trasporte publico para que se detuvieran y los llevara a ninguna parte, sintiéndose protagonistas de la noticia…? Porqué no renuncias a mantener a esos desesperados por llegar a verse en la tele martirizándose, pero saliendo en la tele…? Porqué dabas vueltas y vueltas en esos autos lujosos que a cada cuadra se transformaba en otro, sin salir de esa pobre y cuadrada estancia de piojos ytiña…? Porqué subtitulabas cada escenario con argumentaciones efectistas e índices para entender y aceptar todo ese mundillo…?. Porqué yo entraba y salía como si fuera un fantasma traspasando umbrales, revisando mapas, coordenadas, determinando latitudes…?
ESCRIBO EN LAS ENCÍAS DE LA IGNORANCIA, TERRORISMO SENTIMENTAL, APOLOGÍA INDISCUTIBLE, METÁFORAS BURDAS, CORAZONES COMO CEBOLLAS, AÑEJOS, GUARDÁNDOSE EN VINAGRE. PROPONGO PASEOS EN EL TRANSPORTE PÚBLICO A QUIEN VUELA SU PROPIA NAVE ESPACIAL... (ACTUALIZADA)